El tiempo que he estado sin ti


Viernes, 03 Febrero 2017
El tiempo que he estado sin ti

“Un corazón roto solo se cura con el tiempo.”

Realmente nunca llega a curarse del todo. Solo aprende. Aprende de sus heridas, de cómo cicatrizan, de cómo vuelve a latir sin que le duela respirar, de cómo sus ventrículos miman su arteria más importante. La que le mantiene con ganas y despierto. Ávido de sueños y despojado de cualquier dolor que una vez, le dejó sin aliento. Aprende de sus errores y de cómo caerse cien veces y levantarse ciento una.

El tiempo te enseña.

Te hace maestro.

Ta hace todo lo que quieras ser. Si realmente lo quieres.

El tiempo sin ti me ayudó a encontrarme con mi alma gemela. Con mi otra mitad que tiraste sin piedad tras aquella montaña sin cima. Solo aquel árbol fue testigo de los gemidos que me producían tus incontables gritos y tu locura infinita.

El tiempo que he estado sin ti me hizo fuerte. Sacó el león que habías encerrado en aquella mazmorra bajo una llave de amor eterno. Un amor que enfermó hasta el más pequeño de mis miedos y los convirtió en dragones. Dragones que me dejaron como herencia toneladas de cecinas que recogí una a una.

vivo

Dicen que el tiempo lo cura todo. Eso es mentira. El tiempo solo te enseña a encontrar mil y una formas de volverlo a intentar. Las veces que haga falta. Hasta que encuentras la tuya y la agarras tan fuerte que no la sueltas para no volver a perder. Para no volver a perderte.

Desmenuzaste cada una de mis ganas de verte, rompiste todos los verbos de mis besos y cicatrizaste cada centímetro de mis pestañas en una burla que hoy se lleva el viento.

Me vestiste de princesa y me arrebataste todo cuanto tenía y era. Olvidé la calle de mi nombre y el apellido que tildaba en cientos de recuerdos los pasos que me llevaron hasta ti. Miré un cielo sin estrellas y deshilvané las alas de todos cuantos quisieron huir. Huir de ti.

Te dediqué canciones aún sin escribir. Te llevé a los sitios más bonitos del mundo, mientras tú absorto en el rostro cruel de la mentira fingías como quién finge un orgasmo. Cabalgué cientos de kilómetros sobre un indecoroso camino que me asfixiaba en una fatiga incontable de te quieros.

Fotografía: Alessio Albi

Conté un millón de lágrimas sin nombre y dibujé en un mapa un océano sin mar.

Y ahí estaba yo.

Y ahí estabas tú.

Bien lo sabíamos.  Que esto para alguno de los dos acabaría mal, muy mal.

Y así fue.

Así fue cómo me fui. Sin tan siquiera decirte adiós. Sin pedirte permiso. Sin preguntarte si me echarías de menos y sin querer saber ya por qué. ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? ¿Qué hice tan mal?

el tiempo que estuve sin ti 1

Eso hoy ya no le importa a mi piel.

Ni si quiera a mí.

Cuando te quitabas la ropa tu ausencia se hacía más presente que mi desnudez. Y ahí, en ese preciso instante, entendí en tus pupilas que olías a miedo. Y que ese miedo te hizo torpemente fustigar hasta la más bonitas de mis pretensiones.

El tiempo que he estado sin ti me ha enseñado a olvidarte.

Me ha recordado por qué te quise con toda mi alma. Y por qué dejé de hacerlo.

El tiempo que he estado sin ti me ha devuelto la sonrisa, me hecho una niña grande y ha forjado en mi sangre que lo más importante no es el amor. Sino la forma de amor.Cómo nos amamos a nosotros mismos es lo que hace que amemos de una forma u otra a los demás.

GRACIAS.

árbol

En el tiempo que he estado sin ti bailé con miles de metáforas inconexas hasta que los acordes me dejaron sola en aquella pista de baile. Cerré todos los bares de Madrid, me fumé hasta la última nube del alba y le conté al sol todos mis secretos. En el tiempo que he estado sin ti aprendí que yo era mi mejor compañía y que el vino servido en una sola copa no era tan mala pareja.

El tiempo que he estado sin ti, me ha enseñado que no te quise tanto, porque lo que queda hoy de aquella soñadora es la gratitud de haber caminado sobre unos pasos que hoy tocan en piano tu canción favorita. Aquella que me regalaste en el primer baile y aquella que hoy te devuelvo en estas letras.

El tiempo que he estado sin ti me ha enseñado que estoy mejor así. Sin ti. Y que a pesar de todo, no cambiaría ni una coma de aquella historia que me hizo sumamente experta. Sumamente grande y sumamente nada. Porque en la nada reside lo extraordinario de la vida.

Lo volvería a hacer.

lo ma?s duro de perderte

Una y otra vez.

En una pérdida suprema de ganas, de nostalgia y de confesiones a las tres de la mañana a mi mejor amiga. Lo volvería a hacer en aquel baile sin público, con esos tacones que me elevaban al paraíso de tus besos y a la piel más suave de Marte. Porque tú, eres de Marte.

El tiempo que he estado sin ti me ha borrado tu nombre.

La forma en la que hacíamos el amor, y mis ganas de verte.

El tiempo que he estado sin ti me ha regalado un tiempo mejor.



Visto en: elrincondefloricienta.com





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Disculpen las molestias, esto es una Revolución





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