13 Reasons Why: una serie cruda, adictiva y profunda que removió sentimientos que no creía poseer


Martes, 11 Abril 2017
13 Reasons Why: una serie cruda, adictiva y profunda que removió sentimientos que no creía poseer

13 Reasons Why es una serie original de Netflix basada en el célebre libro homónimo escrito por Jay Asher. Adaptada por Brian Yorkey, producida por Selena Gomez y protagonizada por Dylan Minnette y Katherine Langford, cuenta con 13 episodios (segmentados en cassettes) disponibles desde el 1 de Marzo pasado.

Una intrincada narrativa cuenta la desgarradora historia de Hannah Baker, una chica de instituto quien (a grandes rasgos) se suicida en consecuencia al continuo bullying recibido, mientras que Clay Jensen, el tímido compañero enamorado de Hannah, descubre las razones detrás de la muerte de su amiga. Confusión, desesperación, tragedia y consciencia, convierten este título en una serie tan adictiva como profunda.

Ahora bien, no es mi intención hacer una reseña acerca de los aspectos técnicos o recursos audiovisuales, mas bien intentaré hablarte sobre la esencia y el mensaje de esta obra que, en definitiva, son lo que la hace una serie atrapante.

Bullying, suicidio y violación pero sin hacer uso del "golpe bajo"

escuchando los cassetes

Desde el primer momento conocemos la triste realidad que sirve de eje para la serie: Hannah está muerta, se ha quitado la vida cortándose las venas. La primera lectura que cualquiera haría al conocer esto es que la serie trata de jugar con el morbo y la sensibilidad del público, pero déjame decirte algo: no hay nada más alejado a la realidad.

La serie está tratando de ser sincera: "mira, a partir de aquí estaremos hablando sobre maltrato, abuso, violación y muerte; no creas que esto es la clásica historia de adolescentes enamorándose, en donde al final todos aprenden su lección y la protagonista vuelve de la muerte para confesar que todo había sido parte de su plan en busca de que su tímido enamorado se confiese". 13 Reasons Why simplemente está advirtiéndonos, intentando borrar nuestros prejuicios e invitándonos a tomar consciencia. Hay cosas que deben ser habladas, y el suicidio es una de ellas. 

Una historia centrada en las personas

conociendo las razones

Si bien Hannah y Clay son los protagonistas de esta historia, la serie se concentra en mostrarnos la personalidad y acciones de otros personajes para que, de esta manera, entendamos el porqué detrás de la decisión tomada por Hannah. Y es aquí en donde quiero expresarme:

13 Reasons Why me mostró 5 realidades esenciales a través de 5 importantes momentos y personajes. Dichas realidades también son eseñanzas, pero más que eso, son denuncias. Son gritos de ayuda, son golpes en nuestros rostros indiferentes y gotas de lluvia en nuestras cálidas rutinas apáticas: ¡lo que haces y lo que dejas de hacer afecta el destino de los que te rodean!

Hannah y un grito sordo pidiendo ayuda

Clay y Hannah

Es difícil mencionar esto sin hacer spoilers, pero desde la primera vez en que vemos a Hannah hasta el momento de su suicidio, ella fue una persona que necesitó ayuda y muchas veces no fue capaz de pedirla.

¿Alguna vez te negaste a decir lo que realmente te sucedía pero por dentro implorabas que preguntaran si estabas bien? ¿En algún momento le pediste a alguien que se alejara pero en realidad deseabas que se quedara y te abrazara? Las razones que te impulsaban a ocultad la verdad eran muchas: vergüenza, desconfianza, inseguridad; quizás pensabas que no eras digno de recibir ayuda o que solo terminarías perjudicando a los que más amabas. Todos esos sentimientos inundaban el resquebrajado corazón de Hannah quien había sufrido mucho más de lo que cualquier otra chica de su edad era capaz de soportar. 

Y sí, podríamos alegar diciendo "si realmente estaba tan mal, ¿por qué no pidió ayuda directamente?"; pero la serie nos dice en contrarrespuesta: "si estabas viendo todo lo que sucedía y eras partícipe ¿por qué no hiciste algo antes?".

La lista de lo mejor y lo peor

La lista de mejor y peor

En el episodio 3 sucedió algo que marcó mi corazón: algunos compañeros de Hannah crearon una lista de lo mejor y peor de la escuela en lo que a atributos físicos se refiere. En dicha lista, Hannah aparecía como "mejor trasero", algo que repudió inmediatamente. Poco después, mientras conversaba con Clay, el joven más "puro" de la serie, este menciona que no debía sentirse tan enfadada por estar en la lista "era el mejor trasero y eso era algo bueno, ¿no?". El desconcierto de Hannah no tardó en llegar y su respuesta fue tan triste como absoluta: "¿acaso las mujeres hacemos esto?".

Seamos claros: no dudo que las mujeres también confeccionan sus listados acerca de los atractivos físicos masculinos mentalmente o en la privacidad de sus círculo de amistades; es más no veo problema alguno con esto. Pero a diferencia de esto, en la adolescencia (bueno, lamentablemente, en todas las etapas de la vida) es muy normal clasificar a las chicas según sus atributos, tan normal que casi estamos justificando la cosificación.

Incluso Clay, quien se destacó siempre por ser alguien considerado, no entendía las implicancias de determinar el atractivo y el valor de una mujer (en definitiva, una persona) resumiendo su esencia en un pedazo de carne. Puede que la mayoría lo vea como algo normal, pero es una conducta que puede lastimar y sentenciar el futuro de alguien, y por eso es importante ser conscientes. 

Bryce y el "poder" por derecho

Bryce y Hannah

Bryce, narrativamente hablando, es el antagonista de la serie, el personaje creado para ser odiado; y aunque mantiene algunas actitudes bondadosas para con sus amigos, una de sus características lo sentencia como la peor persona de la escuela (y no voy a hablar de "eso", si es que viste la serie): Bryce cree que tiene derecho sobre los demás. La fortuna, la popularidad, la belleza física (tan artificial, tan plástica) lo han condenado hacia un solo pensamiento: "soy superior".

Toda forma de violencia nace a raíz del poder y el control; y recíprocamente, todas las formas de ejercer violencia muestran eso: yo soy más poderoso, yo soy mejor, tú no eres nada, yo te controlo... yo soy tu dueño. Una violación no es violación si la mujer no dice que no, si no se resiste. No importa si tiene miedo o si es violentada; son simplemente juegos de seducción porque, como no podría ser de otra forma, ella te desea, ¡cómo no podría hacerlo!— Esta clase de postura transforma a Bryce en la perfecta representación del pensamiento más egoísta y postmoderno, en el que las personas también son posesiones, sus sentimientos son objetos de placer, y sus vidas existen con el único propósito de darnos status. 

Clay y la culpa por no hacer lo suficiente

Clay, Bienvenidos

Clay me agrada; es un personaje que despierta en mí la mayor de las identificaciones. Su transformación y su búsqueda de justicia me conmovieron, y cada vez que me daba cuenta que el profundo (y sincero) amor por Hannah jamás iba a ser correspondido, sentía la más fría de las tristezas. Ahora bien, Clay también fue uno de los porqué; quizá no de la misma forma que los demás y quizá no fue un responsable directo, pero su pasividad mató a Hannah Baker. 

Poder hacer algo y no hacerlo es tan malo como no hacer nada: saber y no revelar, poder y no intentar... amar y no confesar. Clay se dió cuenta —de la peor de las formas— que el temor le había robado la única oportunidad que tenía, y le había demostrado la veracidad del cliché más repetido de la historia: vida hay una sola. 

Poco a poco, Clay se da cuenta de que, a pesar de sus buenas intenciones, él había fallado en una magnitud totalmente distinta: había disfrazado su amor; lo había contenido y retrasado para preservar su seguridad, para no contaminar su zona de confort. A veces el respeto es la forma más políticamente correcta de enmascarar el miedo.

Egoísmo e indiferencia: las causas de todos los males

Clay y el cambio de actitud

Es que lo entiendo, las decepciones vividas nos han forzado a dejar de creer en los demás, nos han dicho "no te involucres", "no es tu problema", "si tu estuvieras en su situación seguro que nadie te ayudaría, ¡allá ellos!", ¿lo has escuchado, verdad? Egoísmo lógico, proteccionista. Pero en cualquier área de la vida, cuando algo no funciona debemos cambiarlo: "locura es hacer lo mismo una vez tras otra, y esperar resultados diferentes".

Clay final

La amabilidad puede cambiar el mundo; y no, no me siento un iluso al decirlo.

Si tan solo se dijeran tantos "te quiero" como insultos son profesados; si tan solo la tasa de abrazos no estuviera en números rojos; si tan solo no esperásemos a que se nos pida consejo y fuésemos lo suficientemente atrevidos como para involucrarnos en los problemas de los demás; si entendiéramos que amar no está mal y que mientras más amor, mejor; si no nos preocupásemos por el qué dirán o nuestros principios egoístas y nos dejásemos llevar por la sinceridad y el cariño... la realidad sería distinta. 

Es cierto que las situaciones permanecen —sería estúpido de mi parte pensar que la realidad se borra con cariño, es más, sería una falta de respeto para con todos los que están viviendo situaciones inhumanas—, pero "lo que logramos en el interior cambiará la realidad exterior". 

Somos parte del cambio. Tenemos responsabilidad y en nuestra boca está el poder de la vida y la muerte. Y quizá el futuro de una persona descanse en una simple frase:

¿Estás bien?


Visto en: www.vix.com




elementos

Disculpen las molestias, esto es una Revolución





TE RECOMENDAMOS