La otra cara de la moneda: la mujer que elige ser amante


Miercoles, 12 Abril 2017
La otra cara de la moneda: la mujer que elige ser amante

Porque como mujeres debemos valorarnos,  exigir no menos que amor verdadero, sacar de nuestra mente la idea de conformarnos con copias baratas e imitaciones. Tenemos que entender que valemos mucho   como para ser la única en la vida de cualquier hombre y no la otra.


Sé que hay por ahí muchos casos, que hay muchas mujeres a las que les basta ser la otra, que se conforman con las migajas de amor de un hombre que no tiene el valor ni la integridad suficiente para tratar con  respeto a quien está a su lado.

infiel

Me gustaría exponer algunas razones que hacen de una situación como esta una experiencia que devalúa y degrada la palabra amor, que desgasta y contamina  la sensación de amar.


Hablaré particularmente de un caso cercano, que sin embargo es la realidad de muchas mujeres.


En este caso le  llamaré Lizet. Ella estuvo a punto de  tener una relación con un hombre casado, durante meses, entablaban largas conversaciones nocturnas, mensajes de texto y video llamadas; poco a poco se hicieron amigos y en poco tiempo su relación se tornó mucho más cercana, pues los temas de conversación se tornaron mucho más íntimos y sentimentales. Él no paraba de lamentarse por el martirio que era su matrimonio; la falta de comprensión, cariño, intimidad que hacían de su rutina, un infierno insoportable, sin embargo, el individuo en curso, tenía una increíble sensibilidad emocional ( mejor conocida como capacidad para mentir y convencer) que le impedía romper su matrimonio y la estabilidad de su pequeña hijita.


Lizet, creyó en primera instancia las afirmaciones de su supuesto amigo e  incluso le aconsejo al respecto, con el paso de los días, el  tipo comenzó a invitar a salir a Lizet y a tener contacto físico, tener una relación que sin embargo no requiriera de ningún  compromiso; cuando hablamos al respecto, Lizet confeso su deseo por experimentar una relación distinta  la que ella había vivido, tener una relación meramente carnal sin nada más de por medio, sin embargo y siendo una mujer madura e inteligente, sabia del riesgo que corría al caer en este tipo de relaciones.


Después de algún tiempo sin saber de ella, un día cualquiera la encontré en alguna calle de la ciudad; al preguntarle sobre la continuación de su historia, me conto que a final de cuentas, decidió alejarse de ese  hombre definitivamente, pues aunque la adrenalina le tentara, sabía que era inevitable un mal desenlace

la otra

Razones para querer ser la amante en lugar de esposa


Hay algunos casos como el que acabo de contarles, en el que la mujer posé un gran amor propio y valores; sin embargo  contrariamente al relato, hay muchas otras que encuentran fascinante la idea de ser “La amante”.


Esta negación puede beberse a diversos factores; por ejemplo, el miedo al compromiso, al matrimonio, o negarse a la idea  ser la hacendosa esposa perfecta; ella prefieren el cariño pasajero que las llene de mimos y caprichos; un cariño que es  básicamente un intercambio de cariño por lujos, dinero o cosas materiales.


Sé que existen muchas y diferentes situaciones, ; mujeres que entran al juego por escapar de la monotonía, otras por dinero, y en el peor de los casos por jugar el mismo juego que sus infieles maridos ,pero hay un caso aun peor, el caso de la mujer que realmente se enamora del hombre casado; ellas  son las que en verdad sufren , ya que para la mayoría de los hombres, ellas son solo un rato más, una más en su lista, un hombre que no se pretende quedar.


Como sea, sin importar la situación o las circunstancias, cuando una mujer se presta a interpretar el papel de la amante , debe aceptar que tiene un futuro incierto, pues el hombre que miente una vez, no podrá cambiar jamás.  Infiel  una vez, infiel para siempre.

amante

¡Piénsalo bien! Hay personas, hombres en particular que saben perfectamente que carta tirar para ganar, hacen uso de su labia, de su discurso de hombre bueno e incomprendido que se merece amar, pero en realidad es solo un hombre que busca lo carnal, sexo unas cuantas veces, nada que lo comprometa de verdad.


Como mujeres debemos ser empáticas, pensar no solo en nosotras mismas, sino en el dolor que siente quien está en el papel de esposa, esa mujer a la que como a ti, también engañan,


Me  gustaría rematar al decir que una  mujer de verdad, sabe lo que vale, que una mujer de verdad, nunca se limitara a las migajas que le quieran dar, una mujer de verdad no cambia su integridad por  placer y amor ocasional










Vía: CartasDelDestino




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