20 COSAS QUE HAY QUE HACER ANTES DE MORIR


Viernes, 18 Septiembre 2015
20 COSAS QUE HAY QUE HACER ANTES DE MORIR

 

No se trata de un recetario, sino de una serie de experiencias que seguramente harían más interesante tu vida.

 

Se necesitan, entre otras cosas: determinación, valor y muchas ganas de experimentar.

 

1.- Beber cerveza en una taberna de Dublín

 

Esta idea fue tomada de una canción de Joaquín Sabina quien considera a un tabernero irlandés como uno de los personajes más arquetípicos del planeta. En fin, debe ser una interesante aventura integrarse al ambiente de una cantina, observar el Mar de Irlanda, y gozar de una refrescante y espesa pinta de cerveza oscura.

 

2.- Bucear en un arrecife de Sudáfrica

 

Para dejar escapar buenas dosis de adrenalina, si eres aficionado al buceo, esta debe ser una experiencia fuera de serie, dado que los arrecifes sudafricanos son de los más reconocidos en el mundo por sus ricos ecosistemas. Si, además, tienes la suerte de toparte con algún tiburón blanco, propios de esos mares, entonces tendrás mucho que platicarle a tus nietos.

 

3.- Volar en gravedad cero

 

Lo más difícil no es subirte a la nave y alejarte de la Tierra, sino reunir el dinero para anotarte como tripulante de esta maravillosa nave. Un asiento en Virgin Galactic, por ejemplo, cuesta alrededor de 250,000 dólares, aunque te da derecho a privilegios como viajar a la Isla Necker en compañía del mismísimo Sir Richard Branson.

 

4.- Asistir a una final de Liga de Campeones de Europa

 

El sueño de cualquier buen aficionado al futbol es asistir a esta fiesta reservada sólo para los mejores clubes de Europa, o sea, del mundo. Si le vas al Real Madrid, Barcelona o Bayern, te recomendamos juntes unos 3,000 dólares para darte este lujito que siempre cambia de sede. Con suerte y hasta te toca ver la final en París.

 

5.- Actuar de extra en una película

 

Puedes ganar hasta unos 800 dólares al día si logras colarte a una súper producción hollywoodense y, de paso, si tienes suerte te atraviesas con Angelina Jolie o Johnny Depp. Recuerda que hay que ser paciente porque antes de que seas llamado para tu papel puede que pasen horas y horas de aburrimiento. Vale la pena por unos cuantos segundos de fama.

 

 

6.- Dejarte crecer la barba durante un mes

 

Aunque te consideres lampiño date esta oportunidad y verás cómo puede no sólo cambiar tu fisonomía sino, incluso, puede alterar tu personalidad. Date tiempo para experimentar esta transformación que no sólo afectará tu manera de ser, sino tu interacción con los demás. Hazlo como una prueba para conocerte mejor a ti mismo.

 

7.- Gastar en un "lujote"

 

Una idea es rentar un coche tipo Lamborghini, reservar en el restaurante más cool de la cudad y rematar con una noche romántica en el hotel de moda. Todo esto aderézalo con tu vestimenta favorita (no olvides sexy ropa interior). Deslumbra a la chica de tus sueños y gástate hasta el último centavo, aunque después tengas que trabajar extra para reponerte económicamente. Una regla básica es nunca arrepentirte de lo que hiciste.

 

8.- Escribir un libro

 

Aunque empieces con poquitas páginas, haz que resulte un texto importante para ti. Que no te importe si crees que será aburrido para los demás, lo medular es que sea auténtico y que te nazca desde lo más íntimo. Puedes tomar como punto de partida un diario o memorias de experiencias pasadas. Si piensas publicarlo, entonces modifícalo en caso de que sea un trabajo muy personal, dado que para que sea un best seller tendrá que resultar atractivo para diferentes lectores.

 

9.- Leer un libro a un ciego

 

Nada como sentirte útil, especialmente cuando haces algo a favor de las personas con alguna carencia. Leer un libro a un invidente es una de las experiencias más gratificantes porque establece un punto de unión y fraternidad que pocas veces tenemos la oportunidad de experimentar. Hay infinidad de instituciones que te brindan la oportunidad, lo único es decidirse a hacerlo.

 

10.- Aprender a tocar una pieza en el piano

 

Como punto de partida puedes asistir a clases de lectura de música, pero si no es el caso, entonces prueba con alguien que ya sepa alguna composición de Mozart o Beethoven que puedas aprender mecánicamente y que aprendas a fuerza de prueba y error. Sin duda algo muy gratificante es poder tocar "Para Elisa" o "Claro de Luna" en algún día lluvioso.

 

11.- Invita a comer a tu casa a una persona de la calle

 

Para lograrlo hay que tener el valor de rebasar la frontera del sólo dar dinero al pobre de la esquina. Si lo logras, tendrás la satisfacción de tener en tu casa a una persona que quizá nunca había tenido la oportunidad de disfrutar de una comida caliente. Una vez que terminen, te darás cuenta que tanto él como tú, habrán compartido una experiencia única en la vida.

 

12.- Acampa un fin de semana en una isla

 

Lo más interesante de esta experiencia no es lo que vayas a encontrarte en aquél remoto lugar, ni las estrellas fugaces que verás en la noche, sino que tendrás la oportunidad de escucharte a ti mismo. Podrás conocerte por medio de un valioso ejercicio de meditación robinsoniana que te hará crecer como ser humano. La experiencia oxigenará tu mente y pulmones y te desintoxicará del mundanal ruido citadino.

 

13.- Hacer una película casera

 

Todos tenemos algo de Tarantino dentro, así que no está de más intentar realizar una película en la que seas el actor principal y, de paso, el director del filme. Busca los mejores vestuarios y utilería disponibles y crea un guión propio, a lo mejor basado en alguna obra clásica o, de plano, original de tu puño y letra. Si eres fan de la animación, puedes optar por una cinta animada en plastilina.

 

14.- Aviéntate del bungee

 

Verlo es una cosa, pero lanzarte es distinto. La sensación de echarte al vacío es tan intensa porque se trata de un claro desafío a nuestro instinto de conservación que te ruega no hacerlo hasta el último segundo. La experiencia indica que comienzas a disfrutar de este súper resorte luego de varias veces de haberlo intentado. Una vez que superas la barrera del miedo, prepárate para una de las mejores experiencias de la vida.

 

15.- Lánzate de un paracaídas

 

Resulta muy impresionante saber que vas cayendo con la única esperanza de que el paracaídas funcione adecuadamente. Una vez que tengas experiencia, sabrás controlar la caída y podrás escoger el sitio exacto del aterrizaje. Mientras lo logras, no te preocupes, siempre te lanzarás en tándem y el instructor hará el trabajo que se te dificulte. La presión y el golpe del viento en la cara son unos de los primeros shocks a los que tendrás que sobreponerte.

 

16.- Lánzate del parapente

 

Las primeras veces siempre lo harás en compañía de un experimentado instructor. Cuando dejes de preocuparte por las cuestiones técnicas que incluye tu postura para romper el viento adecuadamente, comenzarás a disfrutar de este vuelo que se realiza en grandes cañones y playas que tendrás que grabar en tu cámara de video para después presumirlo con la familia y amigos.

 

17.- Escala una montaña

 

Escalar es un deporte que continuamente te presenta retos, cuando no es la pendiente, es la resistencia de la pared y, por supuesto, la de nuestro propio cuerpo sometido a un intenso estrés. La recompensa comienza a darse desde el camino a la cumbre con las impresionantes vistas. Es una actividad que te enseña a confiar en tu equipo y viceversa, además de que te da la oportunidad de conversar contigo mismo en momentos de aislamiento.

 

18.- Come iguana y víbora

 

Si andas de viaje y no hay de otra, date la oportunidad de probar platillos exóticos como algunos preparados con reptiles. Este ejercicio te enseñará a enfrentar tus patrones culturales y te abrirás a la posibilidad de conocer usos y costumbres diferentes a los que has vivido siempre. Esta experiencia seguro te ayudará cuando enfrentes distintos patrones culturales en otros ámbitos de la vida.

 

19.- Vive un año en el extranjero

 

Toma tu mochila, échatela al hombro, y lánzate solo al país que se te antoje. Que no te preocupe la estrechez económica, ya te las arreglarás cuando llegue el momento y busques empleo (ilegal claro) y te pagarás la estancia en un hostal barato o una casa de huéspedes. Acuérdate que, aunque se te estén acabando las monedas, nunca debes quedarte sin entrar a un museo que tengas enfrente aunque, con algo de suerte, la entrada podría ser gratuita. Camina mucho y come poco, ya tendrás tiempo para recuperarte del hambre. De un viaje de este tipo nacen las mejores amistades de la vida.

 

20.- Vuela una avioneta

 

Toma la palanca, échala suavemente para adelante, y comienza acumular horas de vuelo. Hay infinidad de lugares donde puedes tomar clases y resulta mucho más fácil y seguro de lo que te imaginabas porque siempre vas acompañado de un experto que no te permitirá echar a perder la experiencia. Con el tiempo lograrás disfrutar de los paseos y hasta te darás el lujo de volar por encima de tus sitios favoritos.

 

Autor: Valentín Fuentes




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