POR QUÉ NUESTRAS RELACIONES YA NO FUNCIONAN


Miercoles, 30 Septiembre 2015
POR QUÉ NUESTRAS RELACIONES YA NO FUNCIONAN

 

En su gran mayoría las relaciones se encaran de atrás para adelante; primero se conectan desde la intimidad, y luego se intenta conocer al otro.

 

A lo largo de mi experiencia como mujer he visto todo tipo de relaciones con sus diferentes luces y sombras.

 

Personas que están con alguien por miedo a sentirse solas, personas que están en relaciones eternas pero que les dan cierta “seguridad “ de diferente índole, personas que cumplen ciertos mandatos sociales y por eso mismo terminan en una relación que no los satisface, solteros eternos en busca de esa perfección que hasta ellos mismos llegan a cuestionarse, solteros resignados; para los cuales su alma gemela directamente no existe ni va a existir, y finalmente estamos los “soñadores” (Ojo! los sueños están para cumplirse).

 

Estamos los que creemos que el amor existe y que te desarma, te renueva, te lava la cara, te despierta, despeina y te da esa cuota de adrenalina extra para encarar la vida.

 

Pero… (lamentablemente hay un pero), las relaciones se ven como una utopía en los tiempos de ahora, el tiempo donde lo que no se usa se tira, la novedad constante, el exceso de oferta, la velocidad de la rutina, el exceso de tecnología, la falta de diálogo y finalmente la incapacidad de crear un vínculo con el otro.

 

En su gran mayoría las relaciones se encaran de atrás para adelante, primero se conectan desde la intimidad (el sexo), y luego se intenta conocer al otro.

 

En algunos casos funciona, siempre hay excepciones, pero en su gran mayoría esta forma de sostenerlo lleva directamente al fracaso. Cuando intentamos salir de esa zona de intimidad, de no diálogo, de ir más allá, nos encontramos o con el rechazo de la otra parte (porque ve atentada su libertad o por falta de interés) o con el miedo, miedo a no mostrarnos vulnerables porque estamos tratando de llevar la pseudo relación a un lugar de comunicación, lugar por el que tendríamos que haber pasado primero, porque la única manera de saber del otro, es comunicándonos, y esa misma comunicación es la que crea el vínculo. Un vínculo más sano y satisfactorio, donde la incertidumbre se hace a un lado.

 

Autora: Paulina Zito





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Disculpen las molestias, esto es una Revolución





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