LAS SEGUNDAS PARTES SIEMPRE SON MÁS BUENAS


Lunes, 12 Octubre 2015
LAS SEGUNDAS PARTES SIEMPRE SON MÁS BUENAS

 

Hoy a través de los años y de las vivencias, es que me doy cuenta de que la primera vez se tiene miedo y uno pone muchas barreras, porque va a lo desconocido, tienes mil preguntas rondando en tu cabeza y otras dos mil dudas más.

Al llegar al altar vienen las preguntas del millón: “¿Durará para siempre? ¿Es el amor de mi vida?”

 

Cuando se llega el primer hijo, empiezas: “¿Seré una buena madre? ¿Debo ser permisiva o estricta?… Y así como todo lo que es primerizo trae dudas, trae experiencias nuevas, errores y aprendizajes.

Yo soy de las personas que aunque tenga miedo me aviento con todo, no me gusta ver cómo otros corren tras sus sueños y yo me quedo en el intento, o lo que es peor aún, me quedo con las ganas y veo cómo otros se roban mis sueños y los hacen suyos.

 

En un noviazgo el primer amor marca tu vida, pero el segundo amor se consolida e inclusive la mayoría de las veces es el que se queda para siempre. Siempre he pensado que el primer amor te arranca suspiros y revolotean mariposas en la panza; pero el segundo te arranca el alma y se adhiere a ti y hace una revolución entera en tu vida. Yo que he amado un par de veces, me he enamorado muchas tantas, he reído unas mil veces y llorado unas 500; yo prefiero decir que tengo 34 miradas que me han hecho sonreír y un par que me desnudaron el alma.

Aunque digan que las segundas partes nunca fueron buenas, yo digo con certeza que las segundas oportunidades se aprovechan, y no se mal gastan… Que no siempre alguien te concederá una vez más intentarlo, que no todas las personas perdonan o tienen la facilidad de volver a creer en ti.

Que también Dios te da segundas oportunidades de vida, que aunque muchas veces te hayan desahuciado él viene y te restaura tu salud; esa segunda vida la disfrutas más y la vives al máximo.

 

Que cuando pierdes algo con mucho aprecio para ti y lo encuentras, no permites la segunda vez que se pierda.

 

Que disfruto escribir como escribo y hablar como hablo, porque unos pocos no entienden nada, la mayoría entiende algo, pero algunos otros que aprendieron a leerme entrelineas, saben exactamente lo que quiero e intento decir con cada frase (adoro esa implícita complicidad).

 

Y que estoy feliz por tener una segunda oportunidad de vida, una segunda oportunidad para amar ydar cuenta que en efecto…

 

Las segundas oportunidades sí son más buenas.

 

Autora: Mely Rojo




elementos

Disculpen las molestias, esto es una Revolución





TE RECOMENDAMOS